Slippage, ejecución, presión y tamaño
La demo te ejecuta al precio que pides. El mercado te ejecuta al precio que hay. Entre los dos existe una diferencia que se paga en ticks y, cuando el tamaño crece, también en decisiones.
- Por qué una orden limit puede no ejecutarse aunque el precio toque tu nivel
- Dónde y cuándo el slippage es mayor: aperturas, noticias, displacement y baja liquidez
- Cómo medir el coste de ejecución en tu journal y qué hacer con esa cifra
- Por qué el tamaño cambia tus decisiones antes de cambiar tu riesgo, y cómo empezar con el mínimo
Cómo se ejecuta una orden en el mercado real
En el módulo 1 viste que el precio es el último cruce entre una orden de compra y una de venta, y en el módulo 7 viste el DOM: las órdenes limit en reposo a cada precio, esperando a que alguien las cruce. Ahí está la clave de la diferencia entre la demo y el real.
Cuando envías una orden limit de compra a un precio, tu orden se coloca al final de la cola de todas las órdenes de compra que ya estaban a ese precio. En el CME esa cola se atiende por orden de llegada. Para que tu orden se ejecute tiene que ocurrir una de dos cosas: que llegue suficiente volumen vendedor a ese precio para consumir toda la cola que tienes delante y llegar a ti, o que el precio atraviese tu nivel, en cuyo caso te ejecutas seguro.
En un simulador típico, la orden se rellena en cuanto el precio toca tu nivel. Eso significa que en demo consigues entradas que en real no habrías conseguido: justamente las que tocan el nivel y se dan la vuelta sin atravesarlo. Y esas entradas suelen ser buenas, porque el precio se fue en tu dirección de inmediato. La demo, sin querer, te regala tus mejores operaciones.
Un fill es la ejecución efectiva de una orden, total o parcial. Un fill parcial ocurre cuando solo parte de tus contratos se ejecuta antes de que el precio se aleje.
Con una orden market o con un stop que se activa, el problema es el contrario: la ejecución es segura, pero el precio no. Se ejecuta contra la liquidez disponible en ese momento, y si es escasa, el precio al que te ejecutas se aleja del que esperabas.
Slippage: cuándo y cuánto
Slippage es la diferencia entre el precio al que esperabas ejecutar una orden y el precio al que se ejecutó realmente.
En el glosario tienes la definición; aquí interesa entender de qué depende, porque no es constante. El slippage es la consecuencia mecánica de que en el momento de tu ejecución no había suficiente liquidez a tu precio. Por tanto será mayor cuando la liquidez es menor o cuando el precio se mueve más rápido de lo que las órdenes en reposo pueden absorber:
- Apertura de la sesión regular de Nueva York. Es el momento con más volumen y también con más velocidad. Un stop colocado a pocos puntos puede ejecutarse varios ticks más allá.
- Publicación de datos macro. En los segundos posteriores a un dato relevante, el libro se vacía y se rellena en fracciones de segundo. Un stop en ese momento puede ejecutarse a una distancia que multiplica tu riesgo planificado.
- Velas de displacement. Precisamente el fenómeno que buscas en el módulo 3 es el que peor te ejecuta si tu stop está en medio de él.
- Horas de baja liquidez. Sesión asiática, festivos en Estados Unidos, la última media hora antes de un cierre. El spread se ensancha y las colas son cortas.
- Latencia. El tiempo entre tu clic y la llegada de la orden al exchange. Normalmente decenas de milisegundos; en momentos rápidos, suficiente para que el precio ya no sea el que viste.
Un detalle que muchos descubren tarde: el slippage también actúa en tu favor a veces. Un stop de venta que se activa en un rebote puede ejecutarse mejor de lo esperado. Pero la distribución no es simétrica: los momentos en que el precio se mueve con violencia en tu contra son, por definición, los momentos en que tu stop salta.
Un stop de 10 puntos que se ejecuta con 4 puntos de slippage no ha perdido 1R; ha perdido 1,4R. Si tu plan usa stops muy ajustados, el slippage es un porcentaje mayor de tu riesgo y tu R:R real es peor que el planificado. Este coste no aparece en el backtest ni en la demo.
Medir el coste de ejecución
La ejecución real solo se puede estudiar en real, así que la fase de tamaño mínimo es el laboratorio. Añade a tu journal tres campos por operación:
- Precio planificado de entrada y precio de fill. La diferencia en ticks es tu slippage de entrada (cero si entraste con limit).
- Precio del stop y precio de fill del stop. Cuando el stop salta, la diferencia en ticks es el slippage de salida. Es el que más importa.
- Señales no ejecutadas por falta de fill. Órdenes limit que el precio tocó sin atravesar. En demo eran operaciones; en real no existieron.
Después de treinta o cuarenta operaciones tendrás una estimación de tu coste real de ejecución en ticks, y podrás hacer algo que muy pocos hacen: recalcular la esperanza matemática de tu sistema con ese coste incluido. En algunos sistemas de stop muy pequeño, esa corrección cambia el signo del resultado.
Qué hacer con el dato:
- Si el slippage medio del stop es alto, considera si tus stops están en zonas donde el precio suele acelerar (justo detrás de mínimos obvios, por ejemplo) o si operas ventanas horarias que no deberías.
- Si pierdes muchas señales por falta de fill, valora si tu regla de entrada admite una orden stop-limit o una entrada en la confirmación en lugar de esperar el toque exacto. Es una decisión de sistema, no una universal.
- No compenses subiendo el target 'para cubrir el slippage'. El target lo pone la estructura, no tu coste.
El tamaño como variable psicológica
En el módulo 10 el tamaño es una consecuencia: se calcula a partir del stop y del riesgo por operación. Eso sigue siendo cierto. Pero al pasar a real aparece otra dimensión que la matemática no recoge: el tamaño determina la intensidad del estímulo de la lección anterior.
Hay un umbral, distinto para cada persona, por debajo del cual una pérdida de 1R es una cifra y por encima del cual es un acontecimiento. Por debajo del umbral operas como en forward. Por encima, empiezan a aparecer las conductas del módulo 13. El problema es que ese umbral no lo conoces hasta que lo cruzas, y suele estar bastante más bajo de lo que uno cree.
Por eso el tamaño con el que empiezas en real no debería fijarse por lo que tu capital permite, sino por lo que tu cabeza tolera sin alterar las decisiones. Los dos criterios rara vez coinciden al principio.
El MNQ es el contrato micro del NASDAQ-100. A fecha de redacción su multiplicador es una décima parte del NQ — verifica la especificación vigente en CME Group — lo que lo convierte en la unidad mínima razonable para empezar en real: mismo precio, misma estructura, misma ejecución en el mismo exchange, con una décima parte del riesgo por punto.
En este curso se empieza en real con un contrato de MNQ, sin excepción por tamaño de cuenta. No porque el capital no permita más, sino porque la primera fase en real mide al operador, y para medir algo hay que reducir el ruido. Cuando el operador está medido, el tamaño se decide con el módulo 10.
Empezar con el mínimo tiene un coste: las comisiones son un porcentaje mayor del resultado en un micro que en el contrato grande. Es un coste asumido a cambio de información. Considéralo el precio del laboratorio, y compáralo con lo que costaría aprender lo mismo con diez veces más tamaño.
Presión: la variable que se acumula
Slippage y tamaño actúan operación a operación. La presión se acumula a lo largo de la sesión y de la semana, y explica por qué muchos operadores ejecutan bien las primeras operaciones del día y mal las últimas.
Fuentes habituales de presión en real que no existen en demo:
- Un día negativo que 'hay que arreglar'. El daily loss limit del módulo 10 existe precisamente para cortar esto.
- Un día positivo que 'hay que proteger'. Cerrar la sesión antes de lo previsto por miedo a devolver, o ampliar el tamaño porque 'hoy va bien'.
- Un objetivo mensual en dinero. Convierte cada operación en un paso hacia una cifra, y cada pérdida en un retraso. Los objetivos del módulo 11 son de proceso, no de saldo, por esta razón.
- Comparación con otros. Redes, grupos, capturas de pantalla ajenas. La presión más gratuita y una de las más dañinas.
La presión no se elimina; se gestiona con límites escritos antes de que aparezca. Un máximo de operaciones por sesión, un límite diario de pérdida en R y una regla de cierre de sesión tras un número de operaciones ganadoras o perdedoras son cortacircuitos que decides en frío y que en caliente solo tienes que obedecer.
Ejemplo: el mismo stop en demo y en real
Un operador lleva un plan de continuación en MNQ con stops de 12 puntos. En cuatro meses de forward, el stop ha saltado 38 veces y en las 38 la pérdida registrada ha sido exactamente 1R, porque el simulador ejecuta al precio del stop.
Pasa a real con un contrato. En las primeras 20 operaciones el stop salta 11 veces. Anota el fill de cada una: siete se ejecutan a un tick o dos del stop, tres se ejecutan a entre 3 y 5 puntos más allá (dos de ellas en la primera media hora de Nueva York) y una, durante la publicación de un dato de empleo que no había mirado, se ejecuta 9 puntos más allá: una pérdida de 1,75R sobre un riesgo planificado de 1R.
El slippage medio de salida resulta de unos 1,6 puntos, un 13% de su stop. Recalcula la esperanza del sistema con ese coste: sigue siendo positiva, pero más estrecha. Toma dos decisiones: no tener posición abierta en los dos minutos alrededor de datos programados, y no entrar en los primeros cinco minutos de la apertura. Ambas van al plan y se probarán en el siguiente bloque. No sube el target ni toca el stop.
Error frecuente
Empezar en real con el tamaño que 'toca' según el capital, sin haber medido antes la ejecución ni la propia reacción al dinero. Se juntan tres variables nuevas a la vez — fills, slippage y estímulo emocional — y cuando los resultados no se parecen a los del forward es imposible saber cuál pesa más. La respuesta habitual es culpar al sistema.
La variante contraria también existe: quedarse indefinidamente en tamaño mínimo, sin criterio para subir, porque subir da miedo. El tamaño mínimo es una fase con objetivo (medir), no un destino. La siguiente lección trata cuándo y cómo salir de ella.
Ejercicio
Si ya operas en real, revisa tus últimas veinte operaciones y anota para cada stop ejecutado la diferencia en ticks entre el precio del stop y el fill. Calcula el slippage medio y el máximo, y comprueba a qué hora ocurrieron los peores. Después recalcula tu R medio restando ese coste. Compara con la cifra que tenías en forward.
Si aún no operas en real, prepara la hoja: añade a tu plantilla de journal los tres campos de la lección (slippage de entrada, slippage de salida, señales sin fill). Y busca el calendario de publicaciones macro de Estados Unidos de la próxima semana: marca las horas y decide, por escrito, qué hace tu plan con una posición abierta a esas horas.
Qué debes recordar
- Una orden limit hace cola: el precio puede tocar tu nivel y no ejecutarte. La demo te rellena al toque y te regala tus mejores entradas.
- El slippage es mayor en aperturas, noticias, displacement y horas de baja liquidez. Un stop con slippage pierde más de 1R.
- Mide slippage de entrada, slippage de salida y señales sin fill en el journal, y recalcula la esperanza con ese coste.
- El tamaño fija el riesgo y también la intensidad del estímulo emocional. Se empieza con un MNQ para medir al operador.
- La presión se acumula a lo largo de la sesión; se gestiona con límites escritos en frío.