Sesiones, expiración y rollover
El futuro del NASDAQ cotiza casi todo el día, pero no todas las horas son iguales, y el contrato que operas hoy dejará de existir en unos meses. Saber en qué sesión estás, qué contrato tienes abierto y cómo se construye tu gráfico histórico es lo último que necesitas antes de empezar a leer el precio.
- Cómo es el horario del futuro del NASDAQ y por qué tiene una pausa diaria
- Qué caracteriza a las sesiones de Asia, Londres y Nueva York en este contrato
- Qué es la expiración trimestral y cómo se identifica cada contrato
- Qué es el rollover, cuándo ocurre y qué debes hacer con tus posiciones y tus gráficos
- Qué es un contrato continuo, cómo se construye y por qué dos plataformas pueden mostrar niveles distintos
Un mercado que casi no cierra
A diferencia del mercado de acciones, que abre y cierra cada día, el futuro del NASDAQ cotiza de forma casi continua desde la tarde del domingo hasta la tarde del viernes (hora de Chicago, donde está el exchange). Cada día de esa semana hay una pausa breve de mantenimiento, de alrededor de una hora, al final de la tarde en Chicago, en la que no se negocia y el exchange fija el precio de liquidación diario.
Los horarios exactos los publica CME Group en la especificación del contrato y pueden variar (festivos estadounidenses, cambios de horario de verano que no coinciden entre Europa y Estados Unidos). No los memorices: consúltalos, y configura tu plataforma en una zona horaria fija que sepas convertir.
Una Sesión es un tramo del horario de negociación con características propias de participación, volumen y volatilidad. En el futuro del NASDAQ se habla de tres grandes sesiones que reciben el nombre de la región financiera que está activa: Asia, Londres y Nueva York.
El precio no sabe qué sesión es. Pero los participantes sí, y como cada región concentra distintos tipos de operadores, el comportamiento del contrato cambia de forma reconocible a lo largo del día. Leer un gráfico sin saber en qué sesión se formó es leer sin la mitad de la información.
Asia: el mercado respira
La sesión asiática comienza tras la reapertura del futuro después de la pausa diaria y coincide con la actividad de Tokio, Hong Kong, Singapur y Sídney. Para el futuro del NASDAQ es, en general, la sesión de menor volumen y menor volatilidad.
Lo que suele ocurrir: el precio se mueve en rangos relativamente estrechos, las velas son pequeñas, el libro tiene menos cantidad en cada nivel y los movimientos amplios son raros salvo que haya una noticia relevante en Asia o un evento pendiente de la sesión americana anterior.
Lo que aporta al trader: el máximo y el mínimo de la sesión asiática se convierten en referencias para las sesiones siguientes. Un rango estrecho durante horas acumula órdenes por encima y por debajo, y esas órdenes serán relevantes cuando llegue el volumen europeo. Este es el primer contacto con una idea del módulo 3: los rangos de baja actividad crean niveles que el precio visita después.
Operar el futuro del NASDAQ en Asia es técnicamente posible y estructuralmente difícil: poco recorrido, spread algo más ancho, movimientos que se agotan pronto. Para un principiante, es una sesión para observar y marcar niveles, no para ejecutar.
Londres: llega el volumen europeo
Con la apertura de los mercados europeos, el volumen del futuro del NASDAQ aumenta de forma clara. Participan bancos y gestoras europeas, mesas que operan índices globales y algoritmos que ajustan posiciones antes de la sesión americana.
Lo que suele ocurrir: el rango asiático se rompe, a menudo en las primeras horas de Londres. Con frecuencia esa ruptura no es la dirección definitiva del día: el precio sale del rango, encuentra las órdenes acumuladas en un lado, y luego gira. En otras ocasiones la ruptura es sostenida y Londres marca la dirección que Nueva York continúa. Distinguir un caso del otro es cuestión de estructura y contexto, no de horario.
Lo que aporta: el máximo y el mínimo de Londres se suman a los de Asia como referencias, y la dirección de Londres es uno de los datos que muchos operadores incorporan a su hipótesis para la sesión de Nueva York.
Diversas escuelas (ICT en particular) identifican dentro de Londres tramos concretos de mayor probabilidad de movimiento, que llaman Killzone. La observación de que hay horas con más actividad es objetiva; los minutos exactos y la lectura que se hace de ellos son interpretación de cada escuela, y en este curso se tratan como contexto, no como regla.
Nueva York: la sesión del contrato
El futuro del NASDAQ es un contrato sobre acciones estadounidenses. Su sesión principal es, sin discusión, la que coincide con el mercado de acciones de Estados Unidos, y dentro de ella hay tramos con comportamientos diferenciados:
- Pre-market. Las horas previas a la apertura de las acciones. Se publican la mayoría de los datos macroeconómicos importantes de Estados Unidos (empleo, inflación, PIB). El futuro reacciona a esos datos con movimientos bruscos y liquidez escasa, como viste en la lección de spread y volatilidad. Es una ventana de alto riesgo por slippage.
- Apertura del mercado de acciones. El momento de mayor volumen y volatilidad del día. Entran las órdenes acumuladas durante la noche, los fondos ejecutan, los algoritmos ajustan. Los primeros minutos suelen ser erráticos; la primera hora suele definir el rango de referencia de la sesión.
- Mediodía. El volumen cae, la volatilidad baja y el precio tiende a consolidar. Muchas operativas intradía evitan este tramo por su falta de recorrido.
- Última hora y cierre. El volumen vuelve. Rebalanceos de fondos, cierres de posiciones intradía, ajustes ante el cierre de las acciones. Movimientos a veces amplios y a veces contradictorios con la tendencia del día.
- Después del cierre de acciones. El futuro sigue cotizando hasta la pausa de mantenimiento, con volumen decreciente, salvo que haya resultados empresariales o noticias relevantes.
En este curso, la mayoría de los ejemplos se sitúan en la sesión de Nueva York porque es donde el contrato tiene más volumen, más recorrido y más participantes. Eso no la convierte en la única sesión válida ni la más fácil; sí la convierte en la más representativa de cómo se comporta el instrumento.
Cuando en el módulo 3 aparezcan los niveles de referencia (máximo y mínimo del día anterior, de la semana anterior, de cada sesión), tendrás que decidir cómo define tu plataforma 'el día': si por el cierre del futuro en Chicago o por la sesión de acciones. Las dos convenciones existen; lo que no puede ser es mezclarlas.
Expiración: los contratos tienen fecha
La Expiración (o vencimiento) es la fecha en que un contrato de futuros deja de negociarse y se liquida. Los futuros sobre índices de acciones se liquidan en efectivo: no se entrega nada, simplemente se calcula la diferencia final y se abona o carga en la cuenta.
Los futuros del NASDAQ (NQ y MNQ) tienen vencimientos trimestrales: marzo, junio, septiembre y diciembre. En cada momento existen varios contratos cotizando a la vez, uno por trimestre, pero casi todo el volumen se concentra en el más cercano (el 'front month'). Los demás tienen poco volumen y spreads más anchos.
Cada contrato se identifica con un código: el símbolo del producto, una letra para el mes (H para marzo, M para junio, U para septiembre, Z para diciembre) y uno o dos dígitos para el año. La convención es universal en futuros y la verás en tu plataforma. Por ejemplo, el contrato del NQ de diciembre de un año determinado lleva la letra Z seguida del año.
La fecha exacta del último día de negociación de cada contrato la fija CME Group; tradicionalmente cae en un viernes concreto del mes de vencimiento. No la memorices: aparece en la especificación y en el calendario del exchange, y tu broker suele avisar con antelación.
Si mantienes una posición hasta la expiración, se liquida al precio final de liquidación. No ocurre nada dramático, pero has dejado que el exchange elija el momento de tu salida. Un trader intradía no debería llegar nunca a esa situación; un trader de swing tiene que saber la fecha.
Rollover: cambiar de contrato
El Rollover es el proceso por el que los participantes trasladan su actividad (posiciones y negociación) del contrato que está a punto de vencer al siguiente. Durante unos días conviven ambos con volumen relevante; después, el antiguo se apaga y el nuevo se convierte en el front month.
El rollover no ocurre el día de la expiración. Suele producirse la semana anterior: hay un día concreto, que varía según la convención de cada plataforma y de cada proveedor de datos, en que la mayoría del volumen pasa al nuevo contrato. Muchas plataformas lo marcan automáticamente; muchos brokers avisan.
Lo que tienes que hacer tú:
- Con posiciones abiertas. Si quieres mantener una posición más allá del rollover, cierras en el contrato antiguo y abres en el nuevo. El precio de ambos no es idéntico (hay una diferencia que refleja tipos de interés y dividendos hasta el nuevo vencimiento), así que el traslado tiene un pequeño coste o beneficio que conviene conocer.
- Con el gráfico. A partir del día de rollover, operas y analizas sobre el nuevo contrato. Si tu gráfico sigue mostrando el antiguo, verás cómo el volumen desaparece y el spread se abre, y podrías interpretar como señal algo que solo es un contrato que se está vaciando.
- Con los niveles. El nuevo contrato cotiza unos puntos por encima o por debajo del antiguo. Los niveles que marcaste sobre el antiguo no están exactamente en el mismo sitio en el nuevo. Aquí entra el contrato continuo.
Durante la semana de rollover, comprueba cada día qué contrato muestra tu gráfico y qué contrato tiene el volumen. Es un error de configuración, no de análisis, y es completamente evitable.
Contrato continuo: un gráfico sin saltos (o con ellos)
Si cada contrato dura unos meses, ¿cómo se construye un gráfico de varios años? Uniendo contratos.
Un Contrato continuo es una serie de precios construida por el proveedor de datos encadenando los sucesivos contratos front month, de forma que se pueda ver un gráfico histórico largo de un solo símbolo.
El problema es que en cada empalme el nuevo contrato cotiza a un precio distinto del antiguo. Hay dos formas de resolverlo, y conviene saber cuál usa tu plataforma:
- Sin ajustar. Se pegan los precios tal cual. El gráfico muestra un salto en cada rollover, del tamaño de la diferencia entre contratos. Los precios históricos son los reales que se negociaron, pero un nivel de hace dos vencimientos puede parecer 'roto' cuando en realidad es el salto del empalme.
- Ajustado (back-adjusted). Se desplazan todos los precios históricos para eliminar los saltos, de modo que el gráfico es continuo. Los niveles históricos quedan coherentes con el contrato actual, pero los precios antiguos que ves ya no son los que se negociaron en su día.
Ninguna de las dos es 'correcta'. La ajustada es mejor para leer estructura y niveles de largo plazo; la no ajustada es la única que muestra los precios reales del pasado. Lo importante es saber cuál usas, no cambiarla sin darte cuenta y no comparar niveles entre gráficos construidos de forma distinta.
Cuando en el módulo 3 utilices el máximo o el mínimo de la semana anterior y esa semana incluya un rollover, la cifra dependerá de cómo construya tu plataforma el continuo. Si dos alumnos discrepan sobre un nivel semanal cerca de un vencimiento, casi siempre es esto.
Un contrato es una cosa concreta con fecha. Un gráfico continuo es una construcción del proveedor de datos. Opera sobre el primero; analiza sabiendo cómo se ha hecho el segundo.
Ejemplo
Es la segunda semana de septiembre. Un alumno lleva desde julio marcando niveles sobre el gráfico horario del contrato de septiembre del MNQ. El jueves observa que el volumen de sus velas ha caído a una fracción de lo habitual y que el spread se ha abierto a varios ticks en pleno horario de Nueva York. Concluye que 'el mercado está muerto' y decide no operar.
Lo que ha pasado es que el rollover se produjo el día anterior: el volumen está en el contrato de diciembre, que cotiza unos puntos por encima. Su gráfico muestra un contrato que se está apagando. Al cambiar al nuevo contrato ve un mercado perfectamente activo, con sus niveles desplazados unos puntos respecto a los que había marcado.
Configura el contrato continuo ajustado para sus gráficos de análisis, anota la fecha del próximo rollover en su calendario y establece una regla: la semana de vencimiento, antes de operar, confirma qué contrato tiene el volumen. No ha perdido dinero; ha perdido un día, y ha aprendido que el contrato es una cosa concreta con fecha.
Error frecuente
Tratar todas las horas como si fueran iguales. Un principiante encuentra un patrón que le ha funcionado en la primera hora de Nueva York y lo aplica a las tres de la madrugada europea (sesión asiática), con el mismo stop en puntos y el mismo objetivo. El movimiento no llega porque no hay volumen para llegar, el stop salta por el spread, y el patrón 'ha dejado de funcionar'.
El patrón no ha cambiado; el contexto sí. Volatilidad, liquidez y recorrido dependen de la sesión. Toda regla operativa lleva implícito un horario, y si no lo lleva explícito, es una regla incompleta. El módulo 11 te pedirá que lo escribas.
Configuración de sesiones y contrato
- Sé en qué zona horaria muestra las velas mi plataforma y cómo convertirla a la hora de Nueva York y de Chicago
- Sé a qué hora aproximada es la pausa diaria de mantenimiento y que los horarios exactos están en la especificación de CME Group
- Sé en qué sesión estoy operando y qué comportamiento típico tiene
- Conozco el código del contrato que estoy operando y su fecha de vencimiento
- Tengo anotada la fecha del próximo rollover y una regla para comprobar qué contrato tiene el volumen esa semana
- Sé si mi gráfico histórico es un continuo ajustado o sin ajustar
Ejercicio
Configura tu plataforma para que muestre el horario del futuro del NASDAQ en la zona horaria que uses siempre, y marca sobre un gráfico de 15 minutos de tres días distintos los límites aproximados de las tres sesiones y la pausa de mantenimiento. Para cada sesión, anota el rango en puntos (máximo menos mínimo) y observa la diferencia entre ellas.
Después busca en la especificación del MNQ en CME Group los próximos cuatro vencimientos y sus códigos, y anota la fecha en que tu plataforma o tu broker hacen el rollover al siguiente contrato. Comprueba en la configuración del gráfico si el contrato continuo que usas está ajustado o no. Con eso, la configuración de tu entorno está completa y puedes empezar el módulo 2.
Qué debes recordar
- El futuro del NASDAQ cotiza casi de forma continua de domingo a viernes con una pausa diaria de mantenimiento; los horarios exactos están en la especificación de CME Group.
- Asia suele ser rango estrecho y baja actividad; Londres rompe el rango asiático con volumen europeo; Nueva York concentra datos, apertura, volumen y recorrido.
- Cada sesión deja máximos y mínimos que sirven de referencia a las siguientes. Toda regla operativa lleva implícito un horario.
- Los contratos vencen en marzo, junio, septiembre y diciembre y se identifican con un código de producto, letra de mes y año.
- El rollover traslada el volumen al siguiente contrato unos días antes del vencimiento; hay que cambiar de contrato en la operativa y en el gráfico.
- El contrato continuo es una construcción del proveedor de datos, ajustada o no; conocerla evita discusiones sobre niveles que no existen.